ENF. DE CROHN - 21 de agosto de 2018
Es conocida como "La gran imitadora" porque puede ser confundida por muy diferentes patologías como el Crohn, la esclerosis múltiple, la esclerosis lateral amiotrófica o el síndrome de fatiga crónica. La enfermedad de Lyme, también conocida como borreliosis de Lyme, es una patología infecciosa multiorgánica que da lugar a síntomas muy variados y que, curiosamente, es transmitida por la picadura de una garrapata. En este artículo te invitamos a que conozcas un poco mejor qué es la enfermedad de Lyme y cómo tratarla.
El origen de la enfermedad está en una bacteria denominada Borrelia burgdorferi que se transmite a través de la picadura de una garrapata, en concreto, la Ixodes ricinus, muy frecuente en toda la Península Ibérica. Pese a que quizá nunca hayas oído hablar de ella, el Lyme es bastante frecuente, hasta el punto de que es hoy la principal patología transmitida por garrapatas en Europa.
El problema reside en que, en la mayoría de los casos, la infección por Borrelia burgdorferi no es diagnosticada ni tratada a tiempo y acaba derivando en la enfermedad de Lyme crónica. Además de borrelia, las garrapatas pueden actuar como vectores de otras bacterias como rickettsia, bartonella, babesia o coxiella y generar coinfecciones.
En muchos casos, una persona puede pasar más de 10 años sin ser diagnosticada. Los afectados acaban yendo de un médico a otro sin obtener respuestas ni soluciones a sus síntomas y su calidad de vida se va deteriorando con el paso del tiempo. Es frecuente incluso que sean derivados al psiquiatra, que tiende a considerar sus síntomas como psicosomáticos.
El mecanismo de acción de esta bacteria es sencillo de explicar. Con la picadura de la garrapata, la Borrelia entra en el organismo y se produce un periodo de incubación de entre 7 y 10 días. Si no se retira a tiempo, la enfermedad evoluciona en tres etapas distintas.
En esta etapa puede aparecer el Eritema Migrans, es un rash macular que se extiende poco a poco. Más de un 50% de las personas que sufren la enfermedad no han visto nunca el Eritema Migrans ni han sido conscientes de la picadura de la garrapata, lo que complica el diagnóstico en las fases más tempranas. En esta primera etapa, la infección aún no se ha propagado por todo el cuerpo y los síntomas se asemejan a los de una gripe: fiebre, malestar general, dolor de articulaciones, sudores y debilidad. Algunas personas no presentan ningún síntoma en esta etapa.
Esta etapa aparece varias semanas o varios meses después de la infección. Es el momento en el que la bacteria empieza a propagarse por diferentes partes del cuerpo. Los síntomas en esta etapa son: dolores de articulaciones, fatiga, síntomas neurológicos, parálisis facial, miocarditis, meningoencefalitis, palpitaciones cardíacas y bloqueo auriculoventricular entre otros. También en esta etapa es posible no padecer síntomas por lo que la enfermedad puede pasar inadvertida y continuar su expansión por todo el cuerpo.
Esta etapa puede ocurrir meses o años después de la picadura de la garrapata. Si el afectado no ha recibido tratamiento en la etapa inicial o si este fue insuficiente, la patología puede evolucionar hacia la enfermedad de Lyme crónica. En esta fase, la bacteria se ha diseminado por todo el organismo y los síntomas afectan a múltiples sistemas, llegando a ser altamente incapacitantes: artritis permanente, fatiga extrema, problemas neurológicos, problemas cardiacos, problemas de memoria, problemas de visión. Es en esta fase cuando los pacientes suelen ser diagnosticados erróneamente con otras enfermedades como síndrome de fatiga crónica, fibromialgia, esclerosis múltiple, enfermedad de Crohn, lupus, hipertiroidismo, Alzheimer o esclerosis lateral amiotrófica.
Existe cierta controversia por parte de la comunidad científica sobre el tratamiento más eficaz en esta última fase de la patología. Los clínicos se dividen entre quienes se muestran partidarios de un tratamiento antibiótico agresivo y durante meses, años e incluso de por vida; y quienes abogan por un tratamiento también con antibióticos durante cuatro semanas. En todo caso, cada vez hay más evidencia científica sobre la persistencia de la infección por Borrelia. Cultivos y análisis de laboratorio demuestran su presencia durante meses y años si la infección no es tratada adecuadamente. La Asociación de Lyme Crónico ALCE lucha por el reconocimiento de la enfermedad y por que se potencie la investigación para obtener mejores diagnósticos y tratamientos que eviten el sufrimiento de miles de pacientes que padecen esta dolencia, muchos de ellos sin saberlo todavía. La información es el primer pilar para vencer la enfermedad.
Redactado por:
Conectando Pacientes