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Decálogo para tus nuevos hábitos del 2026

VIDA SALUDABLE - 9 de enero de 2026

Con el comienzo de un nuevo año, calendarios, agendas y diarios se llenan de todos aquellos proyectos y propósitos que queremos cumplir.

Nos encantan los lunes, el mes de enero y los comienzos de año. Parece que empezar un nuevo ciclo nos recarga de energía, nos da impulso y nos ofrece la excusa perfecta para parar, hacer balance y evaluar si lo que estamos haciendo está alineado con la dirección a la que queremos ir.

Por ello, en el artículo de hoy te compartimos un decálogo sobre cómo orientar la construcción de tus nuevos hábitos desde una perspectiva psicológica.

  1. Sorpresa: Enero no tiene por qué ser el comienzo
    Ponemos demasiado peso en los nuevos inicios y sobre todo en la motivación.

    Por ejemplo, empezamos la dieta los lunes, o nos apuntamos al gimnasio en enero, como si el éxito dependiese del calendario.

    Lo que marca la diferencia no es el momento en el que empezamos, sino la base sobre la que se sostiene la decisión.

  2. Revisa tus motivos
    De nuevo, no te apoyes demasiado en la motivación. La motivación es un estado emocional transitorio, es algo que ayuda a arrancar pero sabemos a ciencia cierta que terminará desvaneciéndose. La clave está en los motivos que hay detrás de tu decisión.

    ¿Qué es lo que te lleva a querer dejar de fumar? ¿qué es lo que te mueve a cuidar tu alimentación? ¿qué te conduce a introducir el ejercicio en tu vida?

  3. Por qué VS Para qué
    Los “por qué” nos llevan a respuestas circulares, los “para qué” sin embargo nos conducen a conocer los motivos internos que sostienen la base de nuestra decisión.

    Por ejemplo: “¿Para qué quiero hacer deporte?” – “Para tener una manera sana de descargar la tensión del trabajo”

  4. Lo que rápido se empieza, rápido se acaba
    Instaurar un hábito es todo un proceso de aprendizaje. Requiere de tiempo, paciencia, práctica y ensayo error.

    Empieza poco a poco, con metas pequeñas y asequibles.

  5. Ten en cuenta tus obstáculos
    Si antes no funcionó, no basta con confiar en que esta vez será diferente. ¿Qué te hizo no poder adoptar este propósito en otras ocasiones?

    Encuentra tus obstáculos, aquello que te supondrá un problema para mantener el hábito a largo plazo. Se realista acerca de que habrá momentos difíciles y prepárate.

    Si lo que te hizo fallar en la incorporación de una alimentación saludable fueron las salidas sociales, plantea una estrategia. Por ejemplo, descubrir nuevos restaurantes que ofrezcan alternativas saludables o aprender nuevos platos sanos y sabrosos para cuando invites a amigos o familiares a casa.

  6. El perfeccionismo no es buen aliado
    Mejor hacerlo imperfecto que no hacerlo. Si no puedes cumplir con tu propuesta al 100%, hazla al 50%.

    Por ejemplo, si una semana no puedes ir al gimnasio 2 veces tal y como tenías previsto, ve menos horas o cambia de ejercicio. No lo pospongas a otro momento, siempre surgirán obstáculos.

  7. Creatividad mejor que fuerza de voluntad
    La disciplina y la fuerza de voluntad tienen fecha de caducidad. La creatividad será tu gran aliada. Es clave encontrar maneras atractivas y adaptadas de introducir ese hábito que nos cuesta.

    Por ejemplo, si nos cuesta comer fruta más que obligarnos será mucho más útil encontrar recetas para introducirlo de una forma que nos parezca más atractiva.

  8. Insistimos en la creatividad y la personalización del hábito
    Un hábito solo se mantiene si encaja con tu vida real. Es fundamental que nuestro propósito esté adaptado a quienes somos nosotros: nuestras rutinas, nuestros gustos, nuestro entorno, nuestros tiempos.

    Si no nos gusta ir al gimnasio, sencillamente, terminaremos por no ir. Hay muchísimas alternativas de deporte, emplea tiempo en pensar qué tiene más sentido para ti (en base a tu trabajo, tu tiempo libre, lo que te gusta y de lo que disfrutas). Si das con la clave, te costará mucho menos mantenerlo en el tiempo.

  9. Plantéate compartirlo con tu entorno
    Los desafíos compartidos suelen sostenerse mejor. A veces porque el otro se suma, otras porque acompaña y apoya.

  10. Disfruta de cada logro
    Cada paso que se acerque a lo que te has propuesto merece ser celebrado. Aprende a dar importancia a los pequeños cambios ya que refuerzan el proceso y aumenta la sensación de coherencia personal.

Redactado por:

Ana Gutiérrez Frutos

N.º. Col. M-33182. Psicóloga General Sanitaria

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