logo
Inicio > Noticias > déficit de atención > > TDAH en familia: Cómo enseñarles a regular sus emociones

TDAH en familia: Cómo enseñarles a regular sus emociones

DÉFICIT DE ATENCIÓN - 9 de enero de 2026

Junto con la inatención y la hiperactividad, las dificultades en la regulación emocional son uno de los rasgos más característicos del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Al tratarse de una condición que afecta a las denominadas funciones ejecutivas, los mecanismos cerebrales implicados en la regulación de las emociones funcionan de manera diferente en las personas que presentan este diagnóstico.

¿Qué es esto de la regulación emocional?

Pero empecemos por el principio: ¿a qué nos referimos exactamente cuando hablamos de regulación emocional?

Se trata del conjunto de procesos encargados de gestionar y modular nuestras propias emociones. Esto implica tanto percibir, identificar y experimentar lo que sentimos, como manejar dichas emociones de forma saludable, responder adecuadamente ante ellas y disponer de la información que nos aportan para poder comprender mejor nuestras necesidades.

¿Cómo se ve la desregulación emocional en niños/as con TDAH?

En los/as niños/as con TDAH, este déficit en la regulación emocional puede observarse en la presencia de reacciones emocionales más intensas y más duraderas de lo esperado, en la dificultad para soltar o “dejar marchar” ciertas emociones (quedándose a veces “atascados” en las mismas), en la impulsividad de ciertas reacciones, así como en una marcada tendencia a sentirse sobreestimulados o sobrecargados sensorialmente.

La clave está en comprender de forma profunda el trastorno y entender que este tipo de reacciones no tienen absolutamente nada que ver con inmadurez o falta de educación. Se trata de una dificultad real de los/as pequeños/as para poder manejar su vivencia emocional.

Nuestro papel: Acompañar en la regulación de sus emociones

Lo primero y más importante es asumir nuestra responsabilidad como adultos de referencia.

Es el niño o la niña con TDAH quien presenta dificultades en su regulación emocional y, por tanto, se espera del adulto que, en primer lugar, cuente con las estrategias necesarias para gestionar sus propias emociones y, en segundo lugar, sea consciente de su papel como guía y referencia para ayudar al niño/a en aprenderlas.

Este acompañamiento es inherente a cualquier proceso de crianza en el que los adultos son responsables de regular al menor hasta que éste sea autónomo y sea capaz de regularse por sí solo. En el caso de los/as niños/as con TDAH esta dificultad es aún más pronunciada, lo que requiere un acompañamiento más sostenido y altas dosis de paciencia y comprensión hacia el complejo mundo de sus emociones.

Hablemos de la CORREGULACIÓN emocional

La corregulación emocional es el proceso de regulación emocional que sucede entre dos personas, es decir, cuando una persona (habitualmente, el padre o madre adulto) ayuda a otra (el menor) a poder manejar y modular sus emociones, funcionando así como paso previo o puente a que la otra persona pueda hacerlo de forma autónoma.

Esto significa que, para poder enseñar a mantener la calma y a experimentar emociones desagradables el primer paso es saber cómo hacerlo nosotros mismos.

Por ejemplo, si nuestro hijo no consigue lo que quiere y está frustrado y se pone a patalear o gritar, el hecho de que nosotros gritemos o lo castiguemos no ayudará, al contrario, sumaremos más tensión a la situación.

Es importante que seamos nosotros, los adultos, quienes sepamos mantener la calma, respirar y ofrecer un espacio de seguridad y tranquilidad sobre el que el niño/a pueda CORREGULARSE, es decir, aprovechar nuestra regulación emocional para regularse con nosotros.

Por último, es importante recordar que no tenemos por qué hacerlo perfecto, somos humanos y también podemos aprender en conjunto con los más pequeños. La clave está en saber reconocer cuándo pedir ayuda, querer mejorar día a día y permitirnos explorar y aprender el complicado mundo de la emoción.

Redactado por:

Ana Gutiérrez Frutos

N.º. Col. M-33182. Psicóloga General Sanitaria

¿Te ha gustado esta noticia? Comparte:

audicion_sana_mobile_home