Hoy 17 de noviembre es el Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), una de las tres principales causas de muerte en todo el mundo (2), siendo un importante problema de salud que se puede prevenir y tratar. Este día se empezó a celebrar en el 2002 con el objetivo de concienciar al mayor número de personas posible sobre esta enfermedad, compartir conocimientos y estudiar diferentes formas de reducir la prevalencia de esta enfermedad en el mundo, siendo el tema de este año “Pulmones sanos: nunca más importante”.
La pandemia ha tenido un especial impacto en las personas que padecen esta enfermedad, ya que, aunque no tiene mayor riesgo que el resto de contraer la infección, si un peor pronóstico, con el doble de tasa de mortalidad que un paciente sin EPOC. (3) Por este motivo es importante conocer esta enfermedad, sus síntomas y cómo podemos prevenirla y tratarla.
La EPOC es una enfermedad grave e invalidante. Debido a anomalías en las vías respiratorias del paciente, este ve limitado el flujo de aire que entra en sus pulmones de una manera crónica y progresiva. Las causas de la EPOC son variadas, siendo el principal factor de riesgo el tabaquismo (4), tanto para los fumadores activos como pasivos, pero también pueden influir en su desarrollo la exposición a la contaminación atmosférica y a determinados combustibles. Determinadas personas pueden tener una predisposición a padecer EPOC debido a anomalías genéticas, un desarrollo pulmonar anormal o el envejecimiento acelerado. Los síntomas de la enfermedad son la dificultad para respirar, que se manifiesta con una sensación de dificultad o incomodidad al respirar (disnea), la falta de aire, tos crónica y la expectoración. El diagnóstico de la EPOC se realiza mediante una prueba que mide la velocidad y la cantidad de aire respirado, llamada espirometría.
Durante estos últimos meses, todos hemos aprendido la importancia de la salud pulmonar. A nivel mundial, se prevé que en las próximas décadas el número de personas que sufran EPOC aumente (4) como causa de la exposición a los factores de riesgo y al envejecimiento de la población, por lo que debemos concienciarnos y trabajar activamente en cuidar nuestros pulmones, ya que la prevención es la mejor herramienta de la que disponemos para cuidar nuestra salud.
Como pasos importantes para prevenir el padecer de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica en un futuro, podemos considerar:
- Dejar de fumar. Es la medida más eficaz para prevenir la EPOC, ya que frena la evolución de la enfermedad. Abandonar el tabaco no es fácil y puede suponer un gran desafío, ya que es más difícil dejar de fumar que proponérselo, pero nunca es tarde para dejar este hábito tan nocivo para la salud. Y aunque a corto plazo puede haber efectos adversos, como el aumento de peso, los beneficios que aporta a largo plazo son indiscutibles.
Para llevar lo a cabo y superar la abstinencia se puede recurrir a pequeñas ayudas, como los chicles, los parches de nicotina o incluso tratamiento farmacológico, pero lo esencial es estar motivado para no coger más un cigarrillo, tomar la decisión de una manera firme y mantener el compromiso de dejar de fumar. Tu médico también te puede echar una mano, en los centros de salud existen programas para dejar el tabaquismo.
Pero no solo las personas fumadoras se ven afectados por los efectos nocivos del tabaco y la nicotina. Si no eres fumador, el humo de otras personas también puede afectarte negativamente y ser un fumador pasivo. Intenta que las personas que te rodean no fumen a tu alrededor y evita que se fume en tu casa, y así evitar inhalar el humo.
- Hacer ejercicio. La actividad física practicada de una manera regular influye positivamente en la calidad de vida del paciente, disminuyendo los síntomas y la progresión de la enfermedad. No importa qué actividad se realice, pudiendo ser gimnasia, deporte en equipo o paseos más tranquilos, con una duración de 30 a 60 minutos al día, entre 3 y 5 días por semana (5). Se recomienda tanto a fumadores como a no fumadores, ya que moverse y ejercitar el cuerpo disminuye el riesgo de poder desarrollar en un futuro la enfermedad. Para las personas que ya padecen la EPOC, existen programas de rehabilitación pulmonar dirigidos a aumentar la tolerancia a la falta de aire, por lo que se disminuye la mortalidad.
- Evitar la polución. Las personas que viven en las grandes ciudades están especialmente expuestas a las partículas contaminantes en el aire, humos, el polvo o los pólenes. La polución es uno de los principales factores de riesgo para pacientes con enfermedad respiratoria. Estos elementos pueden perjudicar la salud pulmonar de cualquier persona, pero especialmente a las que padecen EPOC, agravando sus síntomas. Por este motivo, es conveniente instalar en el hogar filtros de aire y humidificadores.
- Vacunarse. Los expertos recomiendan la vacunación anual contra la gripe y el neumococo para pacientes con EPOC. Una infección respiratoria que en una persona sana puede ser leve, en un paciente con EPOC puede suponer una complicación de carácter grave.
- Prevenir el sobrepeso. Los pacientes con EPOC tienen que tener un especial cuidado con el exceso de grasa corporal, mucho más que una persona sana, ya que, a mayor peso, más esfuerzo tiene que hacer nuestro cuerpo para hacer llegar aire a los pulmones. Se debe consultar a un nutricionista para que diseñe una dieta personalizada, con una alimentación rica en nutrientes, con el fin de bajar peso corporal y así relajar la sensación de falta de oxígeno.
- Controlar la calidad del sueño. Las personas que padecen EPOC sufren una reducción de oxígeno en sangre durante el sueño, padecen apnea y una disminución del reflejo de la tos (6), lo que se traduce en una baja calidad del sueño. Para evitar esto, es importante tener unos hábitos de sueño saludables, como intentar dormir siempre a la misma hora, evitar mirar pantallas antes de meterse en la cama y dormir 8 horas. En ningún caso se recomienda utilizar sedantes para dormir, ya que estos pueden esconder la falta de flujo de aire y dificultar la ventilación.
- Tratar las enfermedades asociadas. La presencia de más enfermedades es frecuente en pacientes con EPOC, especialmente las cardiovasculares, la hipertensión arterial, la diabetes, las infecciones respiratorias, el cáncer de pulmón y la anemia, entre otros (7). Muchas veces estas son las responsables de empeoramiento clínico del paciente, por lo que es importante no descuidar la salud y atender estas otras patologías.
FUENTES:
-
Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease. World Copd Day 2021. https://goldcopd.org/world-copd-day/
-
-
-
-
Guía de rehabilitación respiratoria en pacientes con EPOC. Priego Jiménez, Susana, Torrijos Laín, Teresa, Carrascosa Martínez, Alicia, fisioterapeutas de la Unidad de Fisioterapia Respiratoria del Hospital Virgen de la Luz (Cuenca). ISBN: 978-84-09-05061-1. Disponible en https://escueladesalud.castillalamancha.es/
-
Controlando la EPOC. Área De Enfermería y Fisioterapia, Con La Colaboración Área Irts (SEPAR). J. Giner, R. Cabarcos, F. Burgos, M. Calpena, F. Morante, V. Macián, I. Andrés, I. Martínez, M. Benito, G. Peces Barba. B-29051/2001. Disponible en: https://www.comunidad.madrid/hospital/getafe/file/3004/download?token=1zs3L6l8
-
Revista De Patología Respiratoria. Vol. 22, Nº 3, Julio-Septiembre 2019. Editorial: Relevancia de la comorbilidad en la EPOC. A. Cerezo Lajas, L. Puente Maestu, J. de Miguel Díez. Disponible en: https://www.revistadepatologiarespiratoria.org/descargas/PR_22-3_81-83.pdf